"El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Mt 16, 24). Con esta expresión, Jesús mismo ofrece la interpretación del Vía crucis, nos enseña cómo hemos de rezarlo y seguirlo: es el camino del perderse a sí mismo, es decir, el camino del amor verdadero. Él ha ido por delante en este camino, sendero que nos quiere enseñar la oración del Vía crucis. Volvemos así al grano de trigo, a la Santísima Eucaristía, en la cual se hace continuamente presente entre nosotros el fruto de la muerte y de la resurrección de Jesús. Allí, Él camina con nosotros, como aquella vez con los discípulos de Emaús, haciéndose siempre de nuevo, contemporáneo nuestro.
ISBN: L958-692-824-1
Libro: 64 páginas (10x13.5cm=4"x5.25")