Esta Novena puede servir de inspiración tanto para la oración personal como para la oración comunitaria, antes de Pentecostés, antes de recibir la Confirmación y en momentos de renovación espiritual o en decisiones importantes en la vida.
Cada día de la novena consta de tres partes:
1. Lectura de la Palabra de Dios.
2. Meditación, para la que pueden ser de utilidad las reflexiones.
3. Un momento de oración, para el cual hay una introducción para cada día
Los apóstoles de Jesús oraron por primera vez nueve díaz antes de Pentecostés:
«Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres y de María la madre de Jesús, y de sus hermanos». Hch 1, 14
L958-692-435-1
Libro: 48 páginas (10x15cm=4"x5.5")